ARCA tiene patas largas... la mentira, cortas

ARCA tiene patas largas... la mentira, cortas

 

Gerardo C. Goyeneche

Contador Público CPCESC

Matrícula Nº 809 T IX Fº 809

Hace muchos años, cuando el que suscribe era aún más joven pero ya se dedicaba a estos menesteres, todo lo que ARCA (en ese momento la Dirección General Impositiva o DGI) sabía de nosotros era, básicamente lo que nosotros le contábamos.

La interacción con este organismo de contralor radicaba en formularios pre impresos que por lo general se completaban en forma manuscrita o dactilográfica y se presentaban o bien en el banco o en las agencias del organismo.

Por ejemplo para el IVA, era una boleta alargada con varios cuerpos, y diese a pagar o a favor se presentaba en un banco, el cajero sellaba los tres ejemplares y entregaba uno al contribuyente y luego remitía un tercero a la DGI. Todos los meses debíamos ir al Banco por cada contribuyente, impuesto y vencimiento.

Si hablamos de las Declaraciones Juradas de Impuestos Anuales, por ejemplo el Impuesto a las Ganancias, con vencimiento generalizado implicaban larguísimas colas en las agencias, con cadetes o empleados tapados de documentación completada manualmente y por duplicado, que un empleado de la DGI sellaba una a una con un ánimo envidiable.

¿Y cómo hacía la DGI cuando quería ¨controlar¨ el contenido de una de esas declaraciones juradas? En ese caso enviaba una notificación por correo al domicilio fiscal del contribuyente solicitando que vía nota o presencialmente brinde información acerca del contenido de la misma, cálculos, etc.

Eran épocas donde el organismo comenzaba a exigir la emisión y entrega de facturas, tan así que los ciudadanos tardaron muchos años en dejar de decir ¨boleta´ cuando se referían al comprobante a emitir. “¿Dan boleta?” era la pregunta más común.

Han pasado más de 30 años desde entonces y muchas cosas han cambiado. Pese a ello, algunos contribuyentes -quizá inspirados en esas historias escuchadas en la mesa familiar, en los trabajos o en los medios- no logran pasar de nivel, dar el salto y reconocer que las nuevas tecnologías y los cambios en la vida diaria, las Redes Sociales, dieron vuelta los términos de la ecuación organismo / contribuyente.

Ahora es ARCA quién les informa cuánto han cobrado y el desfase entre esa cifra y lo facturado, envían lo que llaman inducciones o notifican a los contribuyentes si los parámetros sistémicos que ellos manejan y las cifras informadas o declaradas por los contribuyentes arrojan inconsistencias.

Los niveles de control y de información que ARCA, y otros organismos manejan actualmente se han incrementado de forma exponencial y, a mi entender, la Agencia aún no los utiliza en la forma en que podría hacerlo, aplicando sanciones que afectarían seriamente a muchos contribuyentes.

A modo de ejemplo podemos mencionar que en las dos o tres últimas Recategorizaciones Semestrales de Monotributo luego de que los contribuyentes dieron cumplimiento a la obligación cambiando de categoría o no, según corresponda, muchos han recibido notificaciones de ARCA informando que en sus registros consta que las cobranzas por medio de Billeteras Virtuales o similares superan los ingresos declarados y por tanto corresponde que ellos, de oficio, procedan a recategorizar en base a dichos montos, dándole también la posibilidad de presentar un descargo si los datos de ARCA no fuesen correctos.

Los contribuyentes deben incorporar que ya no alcanza con no pedir o emitir comprobantes, todas las transacciones que se realizan por medios digitales, virtuales, bancarios quedan registrados bajo su DNI y por ende bajo el conocimiento de ARCA. Las compras que se abonan con Tarjeta de Crédito, Débito, Billeteras Virtuales o similares o las ventas que se cobran por esos medios son una huella imborrable de la cual el organismo tomará conocimiento en forma mediata o inmediata.

Como profesionales nuestra tarea consiste en ayudar a nuestros clientes a tomar conocimiento e incorporar este nuevo paradigma por el cual la información circula en forma bidireccional y ya no desde ellos hacia ARCA.

Vamos camino a un modelo en el cual la Agencia de Recaudación les brinde a los ciudadanos un alto porcentaje de información sobre sus propios movimientos u operaciones y las aclaraciones, modificaciones, aportes que estos deban o puedan realizar serán escasos y deberán contar con sustento sólido.

Los avances tecnológicos se renuevan a ritmos que, por lo general, resultan inalcanzables para el ciudadano de a pie, pero un buen comienzo sería evitar la negación de estos cambios y tomar conciencia de la coyuntura que enfrentamos y aprender a convivir con ella.