Nos dejó Ángela Gerónima Sureda - Por Pablo Strafaccio

Nos dejó Ángela Gerónima Sureda - Por Pablo Strafaccio

 

 

 

 

 

Por Pablo Strafaccio

UCR El Calafate

Nos dejó la primera mujer santacruceña en obtener un título de abogada.

Nos dejó la primera mujer Intendenta de Río Gallegos (en la etapa de transición hacia la democracia).

Nos dejó la primera mujer en representar a Santa Cruz en el Congreso Nacional.

Nos dejó la primera candidata mujer para Gobernadora por un partido mayoritario.

Nos dejó la primera directora de escuela nacida en Santa Cruz.

Nos dejó quién en la década del 70 fuera Presidenta del Movimiento de la Mujer Radical.

Nos dejó la mujer que cambió la estética de Río Gallegos con la obra de la costanera hoy conocida como la Ría, además de múltiples espacios verdes en toda la ciudad.

No dejó la mujer que tomó un desvencijado galpón y lo convirtió en la Casa del Deporte, colocando piso, gradas, vestuarios, semilla del hoy Gimnasio Rocha.

Nos dejó la eterna colaboradora del Tenis Club Río Gallegos y artífice de la primera cancha techada del país de esta disciplina.

Nos dejó la Maestra de tantos alumnos que le valió el cariñoso mote de Billiken.

Nos dejó su ejemplo.

Nos dejó su palabra clara.

Nos dejó sus férreas ideas sin condicionamientos.

Nos dejó su amor categórico por estas tierras sureñas.

Nos dejó su honestidad sin una sombra de duda.

Nos dejó su rectitud sin ambigüedades.

Nos dejó su inclaudicable lucha por la libertad y el bienestar de la ciudadanía.

Nos dejó su empeño en señalar el camino a seguir para consolidar la República.

Nos dejó su humildad sin falsos oropeles.

Nos dejó su desapego a los adulones de turno.

Nos dejó ante todo su impronta destructora de mitos, nos enseñó que las mujeres sin portación de apellido, maridos gobernadores o cupos obligatorios tienen un lugar importante en la política, nos dejó muy en claro que no todos los políticos son iguales y que la corrupción es una decisión individual de los sujetos no una forma obligada de hacer política.

Nos mostró que la palabra vale y que la vorágine de los tiempos no obliga a hacer política saltimbanqui cambiando de opinión, postura y lado por conveniencias electorales, nos iluminó para que comprendamos que el que hace política panqueque es porque nació panqueque.

Nos enseñó que temprano pincha lo que tarde es espina.

Nos dejó las revelaciones que nos impiden hacernos los distraídos a la hora de sufragar.

Nos dejó tanto pero tanto que finalmente no nos dejó ni ante el llamado fatal de la impiadosa parca.

(N. de R.: En la fotografía que acompaña esta nota se encuentran Ernesto Cruz, el Dr Bernard Kramer, el candidato a vice gobernador Aldo Heredia, la postulante a gobernadora Sra. Angela Sureda, Freddy Vergnolle y Ricardo Ramos en 1987, durante una visita de campaña por la provincia, elección en que perdió por 754 votos.)